Más del 50% de las ETS en EE.UU. se deben a infidelidades: una realidad que nos interpela como profesionales de la salud
Un reciente estudio muestra que más del 50% de las ETS tienen su origen en situaciones de infidelidad
El problema no es solo la infidelidad: es la falta de prevención
Más allá de la cuestión moral, lo preocupante es que muchos encuentros sexuales fuera de la pareja formal ocurren sin protección, aumentando el riesgo de contagio de infecciones como clamidia, gonorrea, VIH, sífilis o virus del papiloma humano (VPH). La falta de uso de métodos de barrera y la confianza ciega en la monogamia como “protección natural” son errores frecuentes que vemos en consulta.
¿Qué podemos aportar los profesionales de la salud a esta situación?
- Promover el uso de preservativo en todos los casos
- Fomentar las pruebas periódicas de ETS
- Librar las ETS de estigma social y mitos
- Incluir la responsabilidad afectiva en las relaciones sexuales, desde la adolescencia
Como conclusion, queremos insistir en que la única protección segura es la prevención activa, basada en información, barreras físicas y responsabilidad personal. Como profesionales de la salud, tenemos el deber de seguir visibilizando esta realidad y de empoderar a las personas para cuidar de su salud sexual sin prejuicios ni miedos.



